La eficacia de la propaganda de guerra

El marketing es una de las herramientas de persuasión más efectivas que haya existido jamás. Podrán cambiar las plataformas de difusión pero los principios fundamentales del marketing poco varían, mejorando cada vez más para producir un mayor impacto en los usuarios.

Todos aquellos que gozan de marcas y negocios de éxito tienen constancia de lo efectivo que puede llegar a ser el marketing, pero quienes no tuvieron oportunidad de desperdiciar el potencial de la propaganda fueron los mandatarios durante las guerras.

Tener el monopolio de la información y de la comunicación siempre ha sido algo que ha caracterizado a los gobiernos poderosos o totalitarios, ya que disponen de los medios para llegar a los espectadores.

Esto ha permitido que se materialice un tipo de comunicación capaz de convencer y seducir a las masas, para que éstas se vean en la necesidad de seguir un determinado pensamiento o que se produzca algún tipo de intimidación en dichas masas.

Irónicamente quien descubrió que la propaganda era un medio eficiente para propagar ideas fue la Iglesia Católica, pues ésta tenía como misión difundir el cristianismo a regiones del planeta donde la fe cristiana era desconocida por muchos.

Hoy en día y gracias a la propaganda, no hay suplidor de bienes y servicios que no sea reconocido, desde productos de primera necesidad hasta servicios realizados por redes de cerrajeros.

Te explicaremos los momentos en los cuales la propaganda de guerra tuvo la influencia esperada por los dirigentes de turno.

La Primera Guerra Mundial

Conocida como la Gran Guerra, fue el primer evento bélico generado durante el siglo XX, y paralelo a ella se acumulaban esfuerzos por realizar las mejores campañas propagandísticas, ya que apenas se ponían de manifiesto las primeras técnicas.

Integrantes de ambos bandos competían por producir la mejor propaganda, y a la vez se esforzaban por censurar ciertos contenidos. Quien ganaría esta batalla publicitaria sería Reino Unido, ya que contaban con mayores recursos económicos.

La Segunda Guerra Mundial

Ya en esta época la propaganda de guerra había escalado nuevas dimensiones en relación a la Primera Guerra, ya que Adolf Hitler habría nombrado a un ministro de propaganda que tomase control de los medios para que la ideología nazi se implantara en el colectivo.

Por su parte los aliados producirían una campaña de protesta muy particular que hoy en día es cuestionada por muchos: los dibujos animados. No solo los niños accedían a este tipo de expresiones, sino que los adultos reían con la sátira que se hacía de los nazis.

La Guerra fría

Con la finalización de la Segunda Guerra Mundial, los conflictos internacionales tomarían otro matiz en el que no hubo enfrentamientos directos, pero sí una guerra mediática. Es el caso de la Guerra Fría.

Las potencias enfrentadas en esta ocasión serían Estados Unidos y la Unión Soviética, las cuales no solo se esforzaron por apoyar a países de ideologías de derecha o izquierda, sino que la propaganda era una manera de atraer la atención del espectador hacia los logros obtenidos por cada potencia.

Esta demás decir que Estados Unidos ganó la batalla por goleada, pues la difusión de la caminata del hombre sobre la luna reivindicó a la nación estadounidense como pioneros a nivel espacial, económico, y muchos otros aspectos adicionales.