Intereses políticos y obsesión con el poder

Uno de los grandes problemas de las sociedades actuales y que lleva a la falta de paz o a la violencia, es la política. Por alguna razón, en algunos países del mundo, los dirigentes no terminan de entender que ellos no son más que unos empelados a los servicios del pueblo y que no son dueños de las riquezas que se le dan a guardar.

Cada vez que hablamos de política no se nos deja de venir la mente un sistema que está corrupto y que responde a intereses e unos pocos en vez de los intereses de la mayoría. Muchas veces incluso nos debemos quedar callados ante la injusticia, pues no hay mucho que podamos hacer, es decir, uno solo no puede luchar contra un sistema corrupto.

Ahora bien, no solo se trata de que se defiendan interese muy personales, sino que algunos mandatarios se obsesionan con el poder y usan eso que les da la gente para hacer y deshacer y mientras tanto el descontento va creciendo cada vez más.

Si, cada vez que veamos algún dirigente obsesionarse con el poder, veremos más egoísmo en las decisiones y más resentimiento en el pueblo, lo que lleva, inevitablemente a una situación de guerra; una situación en donde la paz es solo un mito.

Lo vemos ahora, todavía es un problema de la sociedad actual, por ejemplo, en Venezuela, el gobierno se ha aprovechado del poder que se le dio en un tiempo para perpetuar una idea que ya nadie comparte y eso ha generado tanto conflicto como uno se puede imaginar.