¿De qué depende la paz en el mundo?

La paz es un concepto algo abstracto que todos buscamos y que solo pocos logran conseguir. Al ser una idealización de la vida, la paz es algo que no se logra, o se logra a medias, a veces es mejor no pensar en términos de paz, sino más bien en la ausencia del odio y la guerra.

Ahora bien, si existe ese concepto, aunque sea abstracto, debe existir alguna manera de lograrlo, deben haber unas condiciones con las que uno pueda afirmar que está en paz; aunque sabemos que no es nada fácil definir tales condiciones.

Para mí la paz depende tanto de aspectos internet como de aspectos externos, es decir, se puede decir que la paz se divide de nuestro cuento para adentro, y eso se considera la paz interior, más espiritual y una paz del cuerpo para afuera, que vendría siendo la representación de una sociedad en done no hay guerra ni odio.

Para que se dé la paz externa, es decir, la del cuerpo para afuera, deben existir muchos componentes; cada uno más efímeros que el otro. El problema con esa paz más física es que no nos terminamos de poner de acuerdo, nos saltamos los compromisos que hemos adquirido con el prójimo y en cuando se genera el odio.

Fíjate cuán lejos estamos de la paz física, que se ha convertido en un problema mucho más allá de la toleración y entra directamente en materia de seguridad. Si, sentirse seguro es uno de los elementos indispensables para la paz y no todos tenemos tal sentimiento.

Proteger nuestra casa, llamar a cerrajeros barcelona para que instalen intrincados sistemas que nos mantengan protegidos, ni siquiera llega a satisfacer toda la necesidad de protección que necesitamos. Y es que un cerrajero urgente no va a evitar que el odio que siente otras personas hacia nuestra cultura, a lo que somos se vea reflejado en la violencia.

Si, podríamos limitarnos a vivir en una porción del mundo determinada por nuestra casa, pero eso no valdría la pena ser llamado vida, sería como vivir en una cárcel, y sin libertad tampoco se puede hablar de paz.

Entonces, hemos hablado de tos cosas que resultan fundamentales para que podamos decir que estamos en paz física: la protección y la libertad, claro, el respeto y la toleración deben estar presente.

Ahora bien, la paz interna es la otra cara de la moneda y se deja influenciar por el ambiente en donde desarrollamos nuestras vidas. Para nadie es un secreto que la paz física, o más bien su ausencia, repercute en nuestra paz interior. Si nos preocupamos porque no nos sentimos seguros, eso no nos permite llegar a esa paz interior.

Como podemos ver, aunque uno pueda dividir la paz en dos, siempre una va depender de la otra, y siempre va a existir un efecto sobre nuestra vida.

Algunos dicen que la paz interior es capaz de alcanzarse incluso cuando el mundo esté en guerra, pero eso requiere que nos aislemos del mundo y que pretendamos que nada está pasando. Algunos otros dicen que no se trata de evadir, sino de aceptar las cosas como son, pero hacerse de la vista gorda tampoco es la idea, por lo menos no para mí.

Uno no puede hacerse de la vista gorda ante la injustica, ante el odio, ante la miseria, y eso sin dudas afecta nuestra paz. Quizá la solución sea tratar de llegar a la paz física y desde allí poder trabajar la paz mental, pero sin dudas no es un trabajo individual.