¿La seguridad es una forma de paz?

Cualquiera puede decir que existen múltiples formas de paz, de hecho, aquí hemos hablado de eso. Ahoya bien, yo no creo que existan muchas formas de paz, sino más bien que existen elementos que suman a la paz y que se hacen indispensables.

El concepto de paz, al ser tan idealizado parece que toma tonos subjetivos, es decir, para mi es paz algo distinto a lo que es paz para ti y eso está bien, cada cabeza es un mundo.

Ahora bien, el hecho de que cada uno de nosotros tenga el derecho de pensar en la paz e manera distinta es lo que puede estar afectando a la paz de otros. Por ejemplo, si para los terroristas la paz es matar a medio mundo, eso me va a afectar porque yo creo que la paz es el antónimo de la violencia y la muestre es la máxima expresión de la violencia.

Es por que cada uno de nosotros es distinto y diferimos en el concepto de paz que uno se pregunta si la seguridad tiene algo que ver con la paz, o más bien es un recurso que usamos para libaron de la violencia.

Para muchos la seguridad no es parte de la paz, es decir, llamar a un cerrajero granollers para asegura una casa es un acto meramente social, es decir, para cumplir con algún norma, para entrar en el estándar de la comunidad en donde vimos. Personalmente pienso que llamar a un cerrajero mataro, que este instale un sistema de seguridad repercute en mi señalación de

¿De qué depende la paz en el mundo?

La paz es un concepto algo abstracto que todos buscamos y que solo pocos logran conseguir. Al ser una idealización de la vida, la paz es algo que no se logra, o se logra a medias, a veces es mejor no pensar en términos de paz, sino más bien en la ausencia del odio y la guerra.

Ahora bien, si existe ese concepto, aunque sea abstracto, debe existir alguna manera de lograrlo, deben haber unas condiciones con las que uno pueda afirmar que está en paz; aunque sabemos que no es nada fácil definir tales condiciones.

Para mí la paz depende tanto de aspectos internet como de aspectos externos, es decir, se puede decir que la paz se divide de nuestro cuento para adentro, y eso se considera la paz interior, más espiritual y una paz del cuerpo para afuera, que vendría siendo la representación de una sociedad en done no hay guerra ni odio.

Para que se dé la paz externa, es decir, la del cuerpo para afuera, deben existir muchos componentes; cada uno más efímeros que el otro. El problema con esa paz más física es que no nos terminamos de poner de acuerdo, nos saltamos los compromisos que hemos adquirido con el prójimo y en cuando se genera el odio.

Fíjate cuán lejos estamos de la paz física, que se ha convertido en un problema mucho más allá de la toleración y entra directamente en materia de seguridad. Si, sentirse seguro es uno de los elementos indispensables para la paz y no todos tenemos tal sentimiento.

Proteger

Reconciliación con nosotros mismos

paz-floresLa espiritualidad es uno de los niveles de paz más profundos de todos, pues nos habla de algo que no podemos sentir, que no podemos tocar, pero que sabemos que está allí.

La reconciliación con nososotros mismos y con nuestros actos es el camino para la paz, de eso debemos estar consciente. Muchas personas se auto critican, o se auto reprenden por actitudes que han tenido, o acciones que han realizado y eso los impide estar en paz.

Nadie está en paz si se sigue repitiendo que es malo, o que hizo algo mal; nadie es feliz mientras que sienta que no se merece serlo. La culpa es lo peor que podemos tener y que atenta con nuestra paz y es algo que siempre está presente.

Yo no digo que no debamos sentir culpa, pues no sentir es como no aceptar que se hizo algo malo, pero sí creo que la culpa debe ser tomada como un llamado de atención, ara evaluar lo que hemos hecho y seguir adelante.

Necesitamos perdonarnos a nosotros mismo nuestros errores, aceptar que estuvo mal y comprometernos a hacerlo mejor en la próxima oportunidad. No importa la situación de la que estemos hablando, siempre es posible que uno se perdone a sí mismo y encuentre la paz.

Desde haber matado a alguien, hasta haber ofendido, todos esos actos llaman a la culpa y por tanto nos roba la paz, pero está en cada uno aceptar que lo ha hecho, cumplir la penitencia y aprender de la experiencia.

Es muy importante que dejemos que el mundo